Ministerio de Consolidación

"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado..."    Mateo 28:19-20 (RVR1960)

Dios a través de diversas vías transforma los corazones de hombres y mujeres para que le conozcan verdaderamente y hagan de él su Señor y Salvador. Sin embargo, la iglesia enfrenta un gran reto que consiste en retener a esas almas que han decidido seguirle. "Nosotros como iglesia de Jesucristo, tenemos que tomar este privilegio con la responsabilidad y seriedad que este demande... Debemos tomarla y desbordar todo nuestro esfuerzo para hacerla realidad. El trabajo que realizamos representan a cientos y miles de vidas que hambrientas y sedientas buscan acercarse a Dios." (Claudio Freidzon)

Es por ello que tenemos el compromiso y responsabilidad de asistir a los recién convertidos, acogiendo a los nuevos creyentes, creando vínculos de amistad, afirmando su fe e involucrándolos en la obra del Señor. Nuestro mayor anhelo es estar en el centro de la voluntad de Dios, alcanzando a las Naciones para Cristo, formando obreros, discípulos en cuyas vidas se pueda ver reflejado el carácter y testimonio de Cristo.